Nueva Dimensión para el Turismo

El tema del turismo vuelve a sentarse “alante y en ventana” como decía Elena Ramírez Roque la apreciada amiga y excelente creativa ida de este mundo a destiempo, durante nuestros años de servicio en la publicitaria Young & Rubicam Damaris. Con esta frase se refería a la ubicación que siempre procurábamos lograr en nuestros viajes en avión a las oficinas de la corporación en los Estados Unidos.

Luego del triunfo de Danilo Medina el tema ha vuelto a ocupar los espacios de preponderancia en los distintos medios de comunicación del país, ante la esperanza manifestada por los principales líderes de esta “industria sin chimenea”,  basada en las promesas de campaña del hoy flamante Presidente electo, quien prometió dedicar una atención especial a este sector de vital importancia para el desarrollo futuro de nuestra economía.

Es indudable que el turismo dominicana goza de un sólido posicionamiento, que ha sido consolidado en los últimos años mediante el desarrollo de acertadas estrategias de promoción y publicidad, colocándolo en la actualidad como uno de los destinos más sólidos en la atracción de turistas de playa, sol y arena.

Este solido posicionamiento le ha permitido al país disfrutar de ingresos económicos, que el pasado año 2011 ascendieron a una respetable cifra superior a los 5 mil millones de dólares. Para el presente año los entendidos en la materia pronostican un incremento similar a los obtenidos en los últimos ocho años.

Consolidada como está esta tradicional oferta turística, es oportuno en este tiempo girar la vista hacia otras estrategias de promoción y de publicidad del “producto República Dominicana” resaltando los múltiples valores que adornan a nuestro país, los cuales son evidentes y claramente definidos.

Los esfuerzos deben reorientarse al posicionamiento del país con una oferta que dentro del mismo sector de turismo promocione actividades tales como el turismo cultural, ecológico, histórico, de salud y deportivos como el golf, acuático y el beisbol entre otros.
 
Esta labor debe enmarcarse dentro de una estrategia global de Marca País complementada con el diseño de una campaña integradora, dirigida  a destacar las oportunidades que presenta el país en el campo de la inversión en manufactura, infraestructura  y servicios, así como la proyección de los productos industriales, agrícolas y agroindustriales de calidad y clase mundial, tal como lo ha indicado el Director Ejecutivo del CEI-RD, Eddy Martinez Manzueta.
La tarea parece sencilla para la República Dominicana ya que en última instancia el turista en todas las épocas es conceptualizado como un consumidor en busca de variedad y de cosas dignas de ser vistas que lo llenen de satisfacción.

El logro de este objetivo requiere  un esfuerzo coordinado de marketing y comunicación entre el sector gubernamental y privado bajo un concepto único de branding, que pueda recibir el apoyo económico que se requiere para dar un mayor impulso a los buenos resultados obtenidos hasta la fecha y hacer más efectiva una campaña de esta magnitud.

El esfuerzo conjunto se hace cada vez mas perentorio a la luz de las nuevas tendencias mercadológicas de este sector que coloca en la obsolescencia el uso exclusivo de la tradicional oferta de sol, playa y arena. Este nuevo enfoque colocaría permanentemente a la industria turística dominicana “alante y en ventana” en su inevitable viaje hacia un desarrollo económico más sostenido y sustentable en beneficio de todos los dominicanos.