Iniciativas contra el Desempleo

Dos eventos importantes celebrados recientemente marcan lo que se percibe como una política de Estado, referida al combate del alto nivel de desocupación que existe hoy en el segmento joven de la población. Las dos actividades resumen esfuerzos del sector público y el privado orientados al desarrollo de una estrategia combinada de capacitación y empleo seguro de nivel técnico en el mercado laboral.

La reciente graduación de 246 bachilleres técnicos formados de manera integral por la iniciativa empresarial para la educación técnica y el Instituto politécnico Loyola, con el auspicio de la empresa Implementos & Maquinarias y su programa de mejores prácticas de Responsabilidad Social Empresarial es un claro ejemplo del compromiso que deben adoptar las empresas a favor de la solución del grave problema del desempleo en el país.

Desde el punto de vista del gobierno  también se están dando pasos en este sentido con el evento de graduación de 600 jóvenes del Programa Nacional de Becas Software organizado por el Ministerio de Educación Superior Ciencia y Tecnología en coordinación con el Centro de Exportación e Inversión de la República Dominicana, la Fundación Parque Cibernético de Santo Domingo y el Cluster de Empresas de Software.

La participación de estudiantes de ocho universidades y la presencia de sus más altos directivos servirá para crear la consciencia de la necesidad de una reorientación del currículo universitario el cual debe dirigirse a la formación y capacitación de una mano de obra de nivel técnico que satisfaga las necesidades de las empresas y al propio tiempo sirva para que sus egresados puedan asumir con mayor éxito el emprendedurismo y la autogestión en su vida personal y profesional.

En esta época de globalización y del vertiginoso desarrollo de la tecnología en la era del conocimiento y la información que vivimos, es un imperativo insoslayable la inserción de nuestro país en un mercado de inteligencia tan competitivo y lucrativo como es el del diseño e implementación de tecnología de software.

Estos esfuerzos adquieren relevancia por cuanto está comprobado, que el desempleo es uno de los factores que inciden con mayor fuerza en la escalada de violencia verificada en los últimos tiempos, con una tasa que aunque reducida con respecto al año anterior,  ronda el 13.3 por ciento de la población general según The World Factbook . Esta cifra se agrava cuando el indicador se segmenta hacia la población juvenil de 15 a 24 años de edad en donde esta tasa alcanza niveles del 30.3 por ciento.

Abrir nuevos espacios y oportunidades para la capacitación técnica de los jóvenes dominicanos habrá de influir positivamente en la reducción de estos hechos y en la disminución del tan sensible tema del desempleo, garantizando así un futuro más promisorio para la Republica Dominicana.
 

Exitoso V Foro de Competitividad

El indiscutible e indiscutido éxito alcanzado por la Republica Dominicana como país anfitrión del V Foro de Competitividad de las Américas, debe constituirse en el evento que provoque un cambio de mentalidad en el liderazgo promotor y ejecutante de las políticas y las estrategias del país, tanto del sector público como del privado, con respecto a la urgencia de aunar esfuerzos en procura del aprovechamiento de las oportunidades de negocios que se presentan en el mercado global, especialmente para nuestra zona de las Américas.

Ese cambio de mentalidad debe estar precedido del convencimiento de que los planes, los programas, las estrategias y las formas de hacer y manejar los negocios en este tiempo han cambiado, colocando la capacidad de competir en los mercados internacionales en niveles y estándares nunca antes vistos en ese escenario.

En el contexto del Foro fueron planteadas propuestas que deben ser tomadas en consideración y puestas en práctica por los líderes del mercado de los negocios en nuestro país. Entre estas propuestas está la de lograr un cambio de paradigma en cuanto al concepto de la competitividad visualizándola desde la escena del valor agregado de los productos.

Si algo ha quedado claro en ese sentido es la certeza de que competir con “commodities” como tales es una gestión obsoleta, que reduce el nivel de competitividad de los actores comerciales en cualquier mercado del mundo. La clave está en competir desde la base del conocimiento impulsando a los emprendedores para que dejen brotar su talento creativo.

Para poner en práctica este propósito es imprescindible mantener permanentemente en alerta las antenas de captación de oportunidades de hacer negocios no solo para nuestro país, sino también para el Caribe y Latinoamérica en su conjunto, aprovechando los acuerdos de estos países existentes con los Estados Unidos, tal como lo planteara Eddy Martínez, Director Ejecutivo del CEI-RD quien propuso la creación de una alianza estratégica continental de promoción de las exportaciones y del comercio entre Estados Unidos y los países de América Latina para conquistar el mercado mundial.

Un mercado mundial cuyas tendencias señalan que en el año 2010 los países asiáticos en desarrollo, de manera fundamental China e India, se convirtieron en los principales inversionistas de empresas en América Latina, amén de que para la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCD) el consumo sobre todo de la clase media va a crecer en los países emergentes.

El Consejo Nacional de Competitividad (CNC) y su director ejecutivo Andrés Vanderhurst, junto a su equipo de trabajo, merecen un reconocimiento y una felicitación por el éxito alcanzado con la celebración de esta jornada continental.

Cuidando la Imagen Publica

La imagen o percepción negativa que se crea y/o genera ligada a un ente público o privado es uno de los aspectos a los cuales las empresas y las instituciones de cualquier índole o carácter le huyen como el Diablo a la cruz. Esto así, en razón de que una vez perdido el buen nombre se hace cuesta arriba recuperar la reputación y la posición de preferencia de que se disfrutaba en una previa ocasión.

No es que sea imposible retornar a los niveles de aceptación alcanzados precedentemente, lo que sucede es que el esfuerzo es doble y requiere el diseño de estrategias de relaciones públicas de mayor profundidad y al propio tiempo exige una extraordinaria inversión de recursos humanos y económicos.

Ejemplos de este tenor se han suscitado tanto en el campo comercial como en el de instituciones y organismos que en determinados momentos de su existencia han debido enfrentar situaciones de descredito y deterioro progresivo de su imagen pública.

El caso de Tylenol de Johnson & Johnson en el año 1982 se constituyó en un referente a seguir en cuanto al buen manejo de una crisis inesperada como resultado de una manipulación maliciosa de su producto colocado en la góndola de un establecimiento especifico, en su cadena de distribución. La compañía de inmediato tomó la decisión de retirar sus productos de las góndolas en todos los establecimientos de venta al público. La rápida acción de la empresa repercutió positivamente en la confianza del consumidor por su rápida acción y su manejo honesto, lo cual dio un mayor impulso a la buena imagen de la compañía.

En la esfera contraria se sitúa el acontecimiento que involucró a la firma AIG American International Group, líder mundial de seguros y servicios financieros cuya imagen se deterioró frente al público no solo al verse envuelta en la crisis económica del 2008, que requirió auxilio del gobierno, sino también por haber empeorado su reputación beneficiando a sus altos ejecutivos con bonos de ese dinero entregados en actos celebrados en lujosos hoteles. Aun hoy esta firma sufre las consecuencias de ese mal manejo de su imagen pública.

Queda claro que ninguna empresa o institución, sea del sector privado o gubernamental, está exenta de ser afectada en su imagen por un evento de corte negativo. Lo vital es que responda con presteza y sinceridad a la situación presentada y para ello debe tener políticas, planes y procedimientos de Relaciones Publicas claramente establecidos, para el manejo de los medios y la cobertura que estos dan a una situación en particular.