Corea: Una Valiosa y Estratégica Cooperación

La República Dominicana se acerca cada vez más al Continente asiático, una de las áreas del mundo de mayor dinamismo y crecimiento en el mundo. De modo que mi visita actual a Corea y el próximo encuentro en Vietnam, son ejemplos del esfuerzo realizado por el Presidente Fernández para insertar al país globalmente, y procurar fundamentalmente tres objetivos: 1) que nuestros exportadores tengan la oportunidad de colocar sus productos en un espacio creciente de consumidores; 2) presentar las oportunidades que ofrece el país para atraer inversiones y 3) impulsar proyectos de cooperación bilaterales y multilaterales en materia de comercio, inversión, transferencia tecnológica y de conocimiento, entre otros.

Este ultimo punto, es decir la cooperación bilateral con Corea, ha sido una pieza clave para apoyar los ingentes esfuerzos de nuestro país para reorientar la estrategia productiva y comercial, especialmente a través del fomento de las exportaciones y la adopción de un modelo basado en la innovación, a través de su programa de Intercambio de Conocimiento o Knowledge Sharing Program (KSP), que  es un novedoso formato en el mundo de la cooperación internacional para el desarrollo.  El KSP fue instituido por Corea desde el 2004 y ya beneficia a 33 naciones en desarrollo de casi todas las regiones del mundo.

La Republica Dominicana fue el primer país latinoamericano seleccionado como socio beneficiario del KSP, y es generalmente presentado como uno de los casos de éxitos del programa.  He dicho en varios foros que, en efecto, el caso dominicano presenta un ‘antes’ y un ‘después’ si tomamos como punto de referencia la visita del Presidente Fernández a Corea en el 2006, la solicitud formal que hiciéramos en el 2007 y el inicio del KSP en nuestro país en el 2008. 

El proceso de consulta bilateral, los estudios realizados, las delegaciones mixtas del sector publico, el sector privado y el sector académico, y el dialogo instituido por el mecanismo y los reportes, han conllevado a un significativo cambio en la mentalidad de muchos funcionarios y lideres empresariales dominicanos con respecto a la incidencia del comercio internacional, y en especifico de las exportaciones.  Para mi, eso ha sido quizás lo mas impactante,  el cambio de mentalidad, pues a través del intercambio con funcionarios y lideres empresariales y académicos en Corea, creo que se ha asentado la idea de que el comercio exterior es la clave para el alcanzar el desarrollo…y, en el caso de Corea, lo hemos podido ver con nuestros propios ojos, lo que le da una mayor credibilidad por aquello de que ‘ver es creer’.
Representando a la República Dominicana como uno de los 10 países invitados, hemos tenido la ocasión de compartir con el Presidente de KDI, Oh-Seok Hyun, con el Presidente del Eximbank Yong Kim, así como con los conferencistas y expertos en desarrollo económico, incluyendo la reconocida economista Anne Krueger, y los profesores de Harvard Dwight Perkins (autor del libro Economics of Development, ya en su 7ma edición) y David Cole, también profesor de diversas universidades norteamericanas y quienes participaron como protagonistas de manera directa en la elaboración de los primeros planes de desarrollo de Corea. 
En esta ocasión, pasamos revista a todo el proceso de desarrollo de Corea, basado en gran medida en el fomento de las exportaciones, lo cual permitió que esta nación se convirtiera en una de las más destacadas en el mundo, pasando de ser una nación que mendigaba la ayuda internacional por su pobreza en los años 50 a una próspera y fuerte economía, con una vocación para devolver al mundo la asistencia recibida en los tiempos de la post-guerra.  

El mensaje fundamental es aprender de las lecciones de Corea, adaptar estas experiencias a la realidad de los países en desarrollo, como es el caso de la República Dominicana, sobre todo en lo que se refiere al proceso de internacionalización de la economía, el fomento de las exportaciones y la expansión de las empresas mediante la aplicación de políticas comerciales orientadas a los mercados competitivos del exterior.  

De ahí, la importancia para la RD de coordinar esfuerzos públicos y privados para establecer nuestras prioridades, replantear el modelo enfatizando el compromiso de todos los sectores para lograr los objetivos propuestos en la Estrategia Nacional de Desarrollo, y asegurando el debido apoyo a las instituciones y empresas vitales para el éxito del proceso que vivimos.

Entre los programas de cooperación que impulsa el CEI-RD en nuestro país, con el apoyo de Corea destaca la conversión del BNV en un banco especializado para el Fomento de las Exportaciones, un Eximbank de la RD, así como la construcción del Centro Comercial del Cibao.  Varias misiones del KDI han colaborado en la elaboración de la Estrategia de Política de Promoción de las Exportaciones del país.

Debemos aprovechar al máximo esta gran oportunidad que nos ofrece Corea para impulsar los proyectos y los planes elaborados para la inserción definitiva de nuestra marca y nuestros productos de clase mundial en los mercados internacionales.
Seúl, Corea

Corea: De Mendigo a Donante… De la Pobreza a la Riqueza…

El asombroso proceso de transformación socio-económica registrado por la Republica de Corea del Sur es casi único en el mundo.  Es un país que ha pasado de ser una nación que mendigaba la ayuda internacional, abrumada por el peso sobre la auto-estima nacional provocada por la larga ocupación japonesa que perduró desde inicios del Siglo XX hasta el final de la Segunda Guerra Mundial, por la devastación ocurrida a consecuencia del conflicto bélico del 1950-53, y por décadas de políticas publicas y practicas de corrupción que perpetuaban la pobreza para la mayor parte de la población; a convertirse en un rico y próspero país que contribuye de manera impresionante a la economía mundial con un intercambio comercial total que supera el trillón de dólares (eso equivale a casi 40 veces la suma de las exportaciones e importaciones de la Republica Dominicana).


Hay un dato para mi muy relevante, pues hace más de veinte años, cuando escribí mi tesis universitaria, destacaba que la Republica Dominicana exportaba más que Corea cuando las dos naciones  establecimos relaciones diplomáticas en 1962. Lo interesante fue de como nos habíamos distanciado por la adopción de estrategias y políticas de desarrollo diferentes, a pesar de que cuando se mira el proceso de crecimiento durante esas cinco décadas, la tasa promedio de crecimiento del PIB, ha sido similar, rondando el 5.5%.
Solo basta indicar que las exportaciones de Corea en el 1962 eran de apenas unos 55 millones de dólares, las nuestras unos US$150 millones.  En el 2011, las exportaciones de bienes de la Rep. Dominicana alcanzaron la cifra mas alta en su historia, unos US$8,500 millones, incluyendo las exportaciones de las zonas francas, los minerales, las tradicionales y las denominadas exportaciones nacionales no tradicionales.  Corea sobrepasó el medio trillón de dólares, es decir, más de 50 veces el valor exportado por nuestro país.

En adición a contar con una política claramente definida orientada hacia el fomento de las exportaciones desde hace cuatro décadas, uno de los factores claves ha sido contar con un tejido empresarial dinámico, enfocado en capturar mercados en todo el mundo, especialmente a través del fomento de una cultura de innovación, tanto en el plano corporativo como laboral.  El capital humano ha sido y es visto como el factor competitivo mas importante.  Las grandes empresas o chaebols coreanos, como Samsung, Hyundai, SK y LG Electronics, para solo mencionar algunas, son parte de nuestra diaria realidad ya que sus productos, vehículos, teléfonos, tabletas digitales, lavadoras y múltiples tipos de productos, son utilizados masivamente por los consumidores en nuestro país y en todo el mundo.


A propósito, las empresas coreanas, también sirven de referencia al cambio de modelo y mentalidad que se operó en Corea a partir de la adopción del modelo exportador a principios de los sesenta.  Esas empresas, para poder subsistir, no solo tenían la obligación de exportar, sino también de innovar y transformarse a si mismas constantemente.  Tenían que competir entre si para recibir los incentivos del gobierno coreano, y adicionalmente, competir por incrementar su participación en los mercados internacionales.  Tanto el gobierno como las empresas enviaban sus “hombres del maletín” con muestras y catálogos, siguiendo el modelo japonés, para capturar nuevos mercados. (Perdóneme, lector, pero es un tanto diferente a la versión vernácula que nos graficamos en la mente cuando escuchamos la expresión “hombre del maletín”, verdad?)

Si nos conformáramos con el planteamiento de que Corea es un país mas grande y de mayor población (unos 50 millones de habitantes), pudiera admitir el argumento de que en términos absolutos, Corea debería exportar mas que la Republica Dominicana. En ese caso, para mantener una escala proporcional,  debería ser un valor unas 5 veces mayor. Si fuese así, nuestras exportaciones deberían alcanzar 1/5 del valor de las coreanas, y por lo tanto, la Republica Dominicana debería estar exportando unos 100 mil millones de dólares…hoy!  En este caso, bien debiéramos sumar a las exportaciones de bienes, las exportaciones de servicios que genera el turismo y las exportaciones de servicios basados en las tecnologías de la información y la comunicación.  


Por lo tanto, cuando hablemos de lograr exportaciones de 100 mil millones, no nos paralicemos de escepticismo…al contrario, creo que esa cifra deberá ser nuestra meta para el 2030… y SI, es posible, atrapemos ese sueño!!  Nos requerirá un cambio de modelo publico-empresarial-académico, pues fundamentalmente se trata de adoptar no solo una mentalidad exportadora, sino también innovadora!

De seguro que de ser así, el nivel de vida promedio de los dominicanos fuera mucho mas alto, y los niveles de pobreza virtualmente no existieran. Por que no es así? Pues sencillo, porque tomamos un camino diferente al de Corea. Igual que casi todos los países latinoamericanos, adoptamos la estrategia de sustitución de importaciones en lugar de promover las exportaciones. Aun hoy quedan vestigios de políticas gubernamentales y actitudes empresariales que defienden la protección arancelaria y no arancelaria a sectores de la economía que se resisten a competir en los mercados internacionales.

Corea 20-50 y la Republica Dominicana en el 2050

En esta visita a Corea, en la semana del 24-30 de junio, invitado por el gobierno de ese país, una vez mas tuve el privilegio de conversar largamente con el amigo, Dr. Wonjuk Lim, director de investigaciones económicas del Instituto Coreano para el Desarrollo (KDI, por sus siglas en ingles).  Ya llevamos varios años colaborando juntos en lo que ha sido un extraordinario proceso de cooperación bilateral bajo la égida del Programa de Intercambio de Conocimientos, mejor conocido como el KSP (Knowledge Sharing Program), durante los cuales hemos sostenido incontables intercambios de opinión sobre el proceso de transformación y desarrollo de ambos países.  Esta vez, el Dr. Lim, quien ha visitado en siete ocasiones a nuestro país,  me hizo mención, con notable orgullo, del hecho de que Corea era uno de solo siete países en el mundo que pertenecen al exclusivo Club 20-50, que significa que pertenece a un selecto grupo de naciones que tienen un ingreso per cápita superior a los 20 mil dólares y cuentan con una población superior a los 50 millones de habitantes.

Al hacerme la referencia, me detuve a jugar un poco con el numero, darle algo de vueltas y a pensar si efectivamente ya para el año 2050, nuestro pais pertenecería al grupo de naciones que tendría una población de al menos 20 millones y un ingreso per cápita superior a los 50 mil dólares.  Eso significaría multiplicar por 10 el nivel de ingreso per cápita actual y seguir creciendo de una manera sana en términos demográficos. 

Este punto me parece sumamente importante ya que las proyecciones que he visto sobre lo que deberá ser la pirámide poblacional de la Republica Dominicana al 2050 presenta una situación casi ideal, con una vibrante población joven en el piso de la pirámide, sobre todo si nos comparamos con la mayoría de países europeos, o países que como el caso de China, ya empiezan a mostrar signos problemáticos en sus economías provocados por las fuertes distorsiones demográficas que registran.  Esto así porque, como vemos en España, Portugal, Alemania, Francia y otros países de la Unión Europea, el lento crecimiento demográfico, junto con el envejecimiento de su población, ejerce enormes presiones fiscales que hace virtualmente insostenible el aparato institucional económico conocido como el Estado de Bienestar, que surgió luego de la Segunda Guerra Mundial.

Mas que duplicar nuestra población en los próximos 38 años, sea por efecto de la tasa de reproducción propia o via la inmigración, el punto mas desafiante para los dominicanos será el como vamos a asegurar unos niveles de ingresos significativamente mayores, de hecho diez veces mas elevados que el actual nivel de ingreso per cápita.  No hay dudas de que algunas cosas las hemos venido haciendo muy bien, y debemos procurar mantener o mejorarlas, como es el caso, por ejemplo, de la tasa de crecimiento, una de las mayores del continente americano en los últimos 50 años.  Crecimiento con estabilidad y una mejor distribución del ingreso que implique un mejoramiento del índice Gini, y en términos prácticos una disminución de los altos niveles de desigualdad que todavía nos aquejan. 

Pero muchas otras cosas requerirán de un cambio de enfoque radical, como dicen los gringos “out of the box thinking”. Tres elementos a mencionar: a) no hay dudas de que deberemos acelerar el proceso de inserción global iniciado por el Presidente Fernández, incluyendo los sectores de turismo, manufactura, agricultura y servicios; b) construir una verdadera infraestructura energética, y sobre todo, c) impulsar una rápida y efectiva transformación del modelo educativo que propulse un nuevo modelo productivo basado en el conocimiento y la capacidad innovadora de nuestras empresas.

Solo así podremos emular los pasos dados por la población Coreana y sus más conspicuos dirigentes, que han sido tan generosos en su respaldo a nuestros esfuerzos por lograr un mayor progreso y bienestar para todos los dominicanos.